El cáncer de mama es una enfermedad que puede afectar tanto a mujeres como a hombres, aunque en estos últimos es poco común (menos del 1% de los casos). Conocer los factores de riesgo permite detectar a tiempo y prevenir su desarrollo.
Factores de riesgo no modificables
Estos factores no pueden cambiarse, pero conocerlos ayuda a fortalecer la vigilancia y la detección temprana:
- Ser mujer: Es el principal factor de riesgo.
- Edad avanzada: El riesgo aumenta significativamente con los años.
- Antecedentes familiares: Tener familiares de primer o segundo grado con cáncer de mama incrementa la probabilidad de desarrollarlo.
- Factores genéticos: Mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2 explican entre el 5% y el 10% de los casos.
- Factores reproductivos:Menstruación antes de los 12 años, Menopausia después de los 55 años y Primer embarazo después de los 30 años o no haber tenido hijos.
- Exposición a radiación ionizante: Especialmente en el tórax durante la infancia o adolescencia (entre los 10 y 14 años).
- Lesiones benignas en la mama: Algunas lesiones proliferativas con atipia pueden aumentar el riesgo.
Factores de riesgo modificables
Estos factores pueden controlarse mediante cambios en el estilo de vida:
- Sobrepeso u obesidad: Mayor riesgo en mujeres con exceso de peso después de la menopausia.
- Inactividad física: La falta de ejercicio regular contribuye al riesgo.
- Consumo de alcohol: A mayor consumo, mayor riesgo.
- Uso prolongado de terapia hormonal: El tratamiento combinado con estrógeno y progestina por más de cinco años puede incrementar el riesgo.
- Tabaquismo: Aunque no aparece en todas las fuentes, fumar puede tener un impacto negativo.
- Contaminación del aire: Vivir o trabajar en zonas con alta contaminación por partículas finas podría influir en el desarrollo del cáncer.
- Consumo de carnes asadas o ahumadas: Las dietas ricas en carnes a la parrilla o procesadas se han asociado con un mayor riesgo.
Cáncer de mama en hombres
Aunque es poco frecuente, el cáncer de mama también puede afectar a los hombres, principalmente entre los 60 y 70 años.
Los síntomas más comunes incluyen:
- Aparición de un bulto o endurecimiento en el pecho.
- Cambios en la piel: enrojecimiento, descamación o arrugas.
- Secreción de líquido por el pezón.