Cuadro Juventud Fondo Blanco

--:--
--:--
  • Juventud

El despertar de las Economías Feministas en el Guaviare

En el corazón de nuestro territorio, donde la selva y la resistencia se abrazan, ha germinado un encuentro para repensar los hilos que mueven el mundo. Mujeres indígenas Jiw, Nukak y de la gran familia del complejo Tukano Oriental, junto a compañeras campesinas, afrodescendientes y jóvenes, se han citado para dialogar sobre un libro que es, en esencia, un mapa de libertad: Entretejer Economías Feministas’. Más que una lectura, este espacio fue un tejido de saberes para reclamar la vida y la autonomía.

Este no fue solo un lanzamiento literario; fue un espacio de sanación y propuestas donde la diversidad de voces del Guaviare demostró que la economía no solo se trata de números, sino de vida, cuidado y comunidad.

El cuidado: El motor invisible de la economía

Históricamente, el trabajo de las mujeres ha sido el pilar silencioso que sostiene a la sociedad. Han cuidado los hogares, han protegido las semillas y han mantenido vivas a las comunidades. El diálogo resaltó que es hora de que este esfuerzo sea visible y valorado.

La apuesta es clara: democratizar y redistribuir. No solo se trata de repartir mejor el trabajo diario, sino también las ganancias que de él se derivan.

Saberes ancestrales contra la acumulación

Uno de los puntos más potentes del encuentro fue la reflexión sobre cómo los sistemas de dominación intentan borrarnos la memoria. Frente al modelo de acumulación de capital, las mujeres del Guaviare proponen “fugas del capitalismo”:

  • Uso común de la tierra: El territorio no como mercancía, sino como hogar compartido.
  • Producción para el sustento: Priorizar el alimento y la autonomía sobre el mercado masivo.
  • Reciprocidad: Cambiar la competencia por el apoyo mutuo y el intercambio de saberes.

Confluencia de Mujeres: Dignidad sin fronteras

El evento contó con el impulso de la Confluencia de Mujeres, una organización feminista que trabaja incansablemente por dignificar la vida en todo el país. Su mensaje es potente: no importa el sexo, la religión o la procedencia; la lucha por una vida digna nos une a todas.

“Las mujeres indígenas del Guaviare, con su producción de alimentos y su cuidado del bosque, no solo sostienen a sus familias, están sosteniendo el futuro del planeta”.

¿Y tú qué opinas? ¿Cómo crees que podemos aplicar la reciprocidad en nuestro parche o comunidad? La economía feminista empieza en casa, en la huerta y en la forma en que nos apoyamos entre jóvenes.

¡Sintoniza Juventud Estéreo para más historias que transforman el territorio! dial 104.7 f.m.

Escrito por Mary Luz Martinez