Tuve el privilegio de conversar con Andrés González, el coordinador de turismo de la Corporación Guardianes del Yuruparí, un proyecto que está reescribiendo la historia de la vereda Raudal del Guayabero, Guaviare.
Andrés no solo es un anfitrión; es un relator de la esperanza y un testimonio vivo de que el turismo comunitario es la vía para la reconciliación y la conservación en Colombia.
“Somos Destino de Paz”: El Llamado de Andrés González a Apoyar el Turismo Sostenible en el Guaviare
Andrés González, coordinador de turismo de la Corporación Guardianes del Yuruparí, presentó ante varios medios de comunicación local y nacional la iniciativa de turismo comunitario de Raudal del Guayabero, una propuesta que busca consolidar al Guaviare como un territorio de esperanza tras los Acuerdos de Paz de 2016. Durante su intervención, González destacó el esfuerzo de 33 familias que, bajo el convenio con el ICAN y el apoyo de organizaciones como WWF, protegen un patrimonio natural y cultural de valor incalculable. Su mensaje fue concluyente: “Nosotros sin ustedes no somos nada”, recalcando que el éxito y la sostenibilidad de este proyecto a 50 años dependen de la visita de cada colombiano para cambiar el relato histórico del departamento.

“Este territorio fue muy golpeado por las primeras colonizaciones que llegan a este departamento… a vivir de algunas economías extractivas, como fue la comercialización de pieles de jaguares, de babillas, de anacondas, el tema de la cauchería… y luego, por ahí en los 70, surge la economía de la coca.”
El pasado fue un ciclo de bonanzas ilegales que trajo consigo conflicto y dolor. Sin embargo, un hito marcó el cambio de rumbo: Del Conflicto a los Destinos de Paz
La firma de los Acuerdos de Paz en 2016 se convirtió en el punto de inflexión para el Guaviare, abriendo la puerta para que las comunidades se organicen; Se abre oportunidades en Guaviare y se empieza a convertir en destinos de paz o destinos tranquilos o espacios donde las comunidades empiezan a crear iniciativas, como las que hoy tiene Raudal del Guayabero con Guardianes del Yuruparí.”
Guardianes del Yuruparí no está solo; trabaja de la mano con iniciativas hermanas como Fantasías de Cerro Azul y Azojoter en Nueva Tolima. Las tres comparten una misma visión: proteger y cuidar los patrimonios naturales y culturales del departamento.
La Apuesta a 50 Años: Conservar el Legado; e l proyecto de turismo es mucho más que un emprendimiento; es un plan de vida de medio siglo, diseñado para ser hereditario. Andrés enfatiza que buscan romper con el ciclo de las “bonanzas” económicas temporales.
Andrés González nos ratifica “La idea de este proyecto también es consolidar y mostrar como un ejemplo al Guaviare y a Colombia, de que realmente sí se puede vivir de economías a largo plazo, porque el turismo es una de las estrategias que es a largo plazo, pero a través del cuidado y la conservación de los lugares.”
Actualmente, 33 beneficiarios componen la Corporación, todos comprometidos con una normatividad establecida en convenio con el ICAN (Instituto Colombiano de Antropología e Historia), decididos a proteger lo poco que aún se conserva. Su labor incluye la sensibilización sobre especies clave, como el jaguar.

Andrés González “Nos toca seguir concientizando más al vecino que no hace turismo, para que vea al jaguar no como una amenaza, sino como una especie de las cuales se debe proteger.”
Explorando el Corazón del Guayabero: La Ruta del Arte Rupestre
Nuestro recorrido por Raudal del Guayabero es guiado por equipos locales que rotan sus funciones para garantizar equidad: guías locales, motoristas y encargadas de la gastronomía.
La aventura comienza navegando 3 kilómetros río arriba por el Guayabero, hasta llegar a Puerto Lucas. Desde allí, caminamos aproximadamente 800 metros, que nos tomarán unos 25 a 30 minutos, hasta el Mural de Arte Rupestre.
Además de la explicación arqueológica, los guías comparten las cosmovisiones ancestrales. Y en un gesto de reconocimiento, Guardianes del Yuruparí ha vinculado a la comunidad indígena Guayaberos del Barrancón para que ofrezcan sus productos gastronómicos como el pescado muqueado y la fariña.
El circuito incluye una subida al Mirador, donde la vista abarca la entrada a la Amazonía y la Orinoquía, permitiendo ver parte de la Serranía La Lindosa y el Parque Serranía La Macarena. El regreso nos lleva a la emblemática Piscina del Amor, un pocito natural para refrescarse, y finaliza con un almuerzo de Bagre fresco del río, símbolo de su cuidado ambiental.
El Mensaje Final: ¿Qué es ser un Guardián?
Le preguntamos a Andrés qué significa realmente ser un guardián en este territorio, y cuál es el mensaje para las nuevas generaciones:
Andrés González “Como lo dice la corporación, Guardianes del Yuruparí, somos guardianes del guardián, los encargados de cuidar ese patrimonio natural y cultural que todavía existe acá… yo utilicé un término que es la reconciliación… no solo sea entre actores armados, sino la reconciliación también viene con lo que nos rodea, la flora, la fauna, esos patrimonios naturales, culturales.”
Andrés González “El mensaje es a cuidar, a conservar y a preservar, porque ya es hora de parar el daño que le hemos hecho a nuestra tierra.”
Para finalizar, Andrés, con humildad, recuerda que el turismo depende del viajero: “Somos niños, todavía nos falta mucho más que aprender… Nosotros sin ustedes no somos nada. Podemos tener el mejor atractivo, pero si no hay un cliente, no es nada.”
La Corporación Guardianes del Yuruparí es una invitación a desestigmatizar el Guaviare y a ser parte activa de su transformación en un verdadero destino de paz y riqueza cultural.
¡Únete a los Guardianes del Yuruparí!
Tu visita es el motor que impulsa la sostenibilidad y el mensaje de paz en el Guaviare.
Contacto que la Corporación: teléfono 3132800747 y 3142409942
Por Mary Luz Martínez